REUNIÓN AMPLIA POR LA LIBERTAD DE L@S PRES@S DE TLANIXCO

CASO TLANIXCO

#SENTENCIARACISTA.

NO ME QUIERO MORIR EN LA CÁRCEL.

LIBERTAD POR LOS PRESOS Y PRESA DE SAN PEDRO TLANIXCO.

 

Manifestamos nuestra más ardua preocupación sobre la causa penal 32/2003 radicada en el Juzgado Primero Penal de Primera Instancia Del Distrito Judicial de Toluca, con residencia en Almoloya de Juárez.

Situación en donde hay seis personas sentenciadas por el delito de homicidio calificado y privación de la libertad: siendo sentenciados en primer lugar: Teófilo Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal y Rómulo Arias Mireles, en fecha 13 de junio del año 2006 a cincuenta años de prisión.

Y en segundo momento fueron sentenciados: Marco Antonio Pérez González, Lorenzo Sánchez Berriozábal y Dominga González Martínez a cincuenta años de prisión, en fecha 27 de noviembre del 2017.

Recalcando que en ambos momentos al dictar sentencia fue impuesta la pena máxima en un delito donde es imposible determinar el grado de participación de cada uno de los sentenciados, no obstante, no se les tomo en cuenta su calidad como personas indígenas, por lo cual no fueron juzgados tomando en cuenta la  armonización de los usos y costumbres con el contexto del hecho delictivo, y que, además al no existir evidencia que permitiera determinar el grado de participación de la y los hoy sentenciados, resulta imposible crear un nexo causal que relacione su conducta con el resultado material.

Siendo esto un ejemplo claro donde se puede observar que los pobladores de San Pedro Tlanixco están siendo objeto de represión penal al ser perseguidos por defender sus derechos colectivos, como lo es, la defensa del agua,  ya que las penas son totalmente desproporcionadas.

ANTECEDENTE DE LOS HECHOS

San Pedro Tlanixco ha mantenido una lucha histórica aproximadamente desde los  años ochenta, cuando grandes empresas floricultoras llegan a Villa Guerrero, Municipio vecino de San Pedro Tlanixco, con quien desde el año 2002 se mantiene una disputa por el río Texcaltenco, el cual nace en Tlanixco. Éste fue concesionado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) a empresarios del Municipio floricultor más importante del país, desde entonces, los nahuas no tienen acceso a su propia agua, siendo que tienen documentos válidos que los acreditan para poder explotar las aguas de dicho rio.

Razón por la cual se realizaron varias mesas de diálogo con la CONAGUA, en donde participaron los representantes de los floricultores y los indígenas nahuas, en donde se firmó un acuerdo bajo engaños en donde se decía que no tenían ningún derecho de hacer uso del agua del rio, y ante tal injusticia la CONAGUA cedió a la comunidad de Tlanixco una concesión de cuatro manantiales de agua: el Salitre, el Vellotal, el Tronconal y Puente de Trozo,  pero años después fueron informados de que las concesiones de los cuatro manantiales estaban nulificadas.

El agua es la esencia de la vida, la salud, y fundamentalmente para la dignidad de toda persona, es por ello que el Estado debe velar porque la asignación de los recursos de agua llegue a todos los miembros de la sociedad. Una distribución inadecuada de los recursos puede conducir a una discriminación como lo es el caso de los sentenciados; debido a que los recursos hídricos del rio Texcaltenco fueron concedidos a una empresa floricultora de capital extranjero que únicamente beneficia a una pequeña fracción privilegiada de la población y que además está lucrando con el vital líquido, en vez de mantener la concesión que ya se tenía con el pueblo de San Pedro Tlanixco que beneficiaba a un sector más amplio de la población y que además utilizaba el agua para uso personal y doméstico.

           

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas en su Observación general Nº 15 sobre el derecho al agua menciona que el agua es necesaria para diversas finalidades, aparte de los usos personales y domésticos, como lo es: el derecho a una alimentación adecuada, el derecho a la salud, el derecho a ganarse la vida mediante un trabajo y el derecho a participar en la vida cultural.

Sin embargo, dicha observación señala que para la asignación del agua debe concederse prioridad al derecho de utilizarla para fines personales y domésticos y que el  agua debe tratarse como un bien social, cultural, y no fundamentalmente como un bien económico.

Relatado lo anterior se puede observar que el Estado por medio de la CONAGUA tuvo un grado de participación al no resolver conforme a derecho la situación que desde hace más de treinta años enfrentaba la población de San Pedro Tlanixco con las empresas floricultoras del Municipio de Villa Guerrero, faltando así este a sus obligaciones consagradas en el artículo primero, párrafo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

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